|
||||
| Hombre precavido, vale por dos | ||||
| En vacaciones, los santafesinos optan por reforzar la seguridad |
Los comerciantes del rubro de las alarmas indicaron que las consultas por el servicio comenzaron a fines de noviembre pero que se incrementaron en diciembre y enero.
Durante el período de vacaciones muchas familias realizan viajes y dejan sus viviendas deshabitadas. Ante esa necesidad se incrementaron las consultas y contrataciones de sistemas de alarma. Los comerciantes del rubro de las alarmas indicaron que las consultas por el servicio comenzaron a fines de noviembre pero que se incrementaron en diciembre y enero, así como también la contratación de los servicios de seguridad. Alejandra, encargada de Santa Fe Alarmas, señaló a Diario UNO que "la gente está todavía averiguando presupuestos para la colocación de alarmas en domicilio. Y también se incrementaron las consultas para la colocación de alarmas en autos. En los últimos meses se ve un incremento de las consultas y colocaciones". Eduardo, de Dess Alarmas, coincidió con Alejandra: "Comparado con los últimos meses del año pasado vemos un incremento en la demanda de alarmas, pero en relación al mismo período de 2009 estamos igual o un poco más flojos". Y agregó: "La instalación de alarmas domiciliarias siempre se incrementa para estas fechas porque la gente quiere cuidar su casa cuando se va de vacaciones". En cuanto a costos, según un relevamiento de Diario UNO en varios locales del rubro, pueden variar entre 700 y 1.700 pesos para un kit básico para una vivienda. Los costos se incrementan en tanto incluye o no el sistema de monitoreo. Una práctica usual en estas fechas es agregar al sistema tradicional de alarmas, con el que cuenta la vivienda, el monitoreo. Así, por un monto aproximado de 55 pesos por mes, se puede contratar un servicio que incluye desde llamadas automáticas al celular del propietario hasta móviles particulares de las empresas que verifican de inmediato si hay alguien en el lugar. En cuanto a cómo se debe dejar la vivienda cuando los habitantes estarán fuera varios días. Desde los negocios del rubro recomiendan siempre dejar una llave del inmueble a alguien de confianza y notificar a los responsables del monitoreo cómo contactarse con el responsable en caso de que haya que ingresar a la vivienda a verificar si sucedió algo. "No se recomienda a la gente dejar las luces encendidas pero es una decisión de cada cliente. Sí les aconsejamos que se deje a alguien de confianza encargado de la casa para que pasen por la vivienda y enciendan las luces de modo que la gente piense que hay alguien", comentó Alejandra. Y Eduardo agregó: "Lo más recomendable es que contraten un sistema de alarmas, cierren las ventanas bien y no dejen vidrios abiertos para evitar los cambios de temperatura porque hay sectores que se activan con eso. Los cambios ambientales que tenemos, por ejemplo que a la tarde hace 40 grados y después baja a 25, pueden filtrarse en la vivienda y disparar la alarma. Y, más allá de que esté monitoreada o no, hay que dejar llave de acceso a algún familiar o amigo para poder ingresar al inmueble si es necesario". Por otro lado, los comerciantes del rubro indicaron que se solicitan cada vez más mecanismos que disuadan a los delincuentes de entrar en la vivienda. Como células fotoeléctricas que disparan la alarma o boyeros perimetrales que dan una descarga a quien intenta saltar un tapial o pared divisoria. Entre otras medidas de precaución que recomendaron otros especialistas está el volver a la seguridad comunitaria. Estrechar vínculos con los vecinos o pedir a algún amigo que pase por el lugar para notificar si hay movimientos extraños y retirar la correspondencia que vaya llegando al lugar. También es importante no dejar luces encendidas si nadie las va a apagar durante el día y notificar al diariero que no lleve el periódico durante el tiempo en el que no se está para evitar que se amontonen en la entrada. Al momento de iniciar las vacaciones y dejar cerrada la casa se recomienda partir temprano y evitar que el equipaje se junte en la puerta o demorarse en la salida para no ser blanco de oportunistas. (MS) |


