Finalmente, la Cancillería confirmó ayer que Alicia Castro será la nueva embajadora de Cristina Kirchner ante el Reino Unido.
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El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores informó además que Castro, hasta hace días jefa de la sede diplomática en Caracas, había recibido “el beneplácito correspondiente” por parte del gobierno de David Cameron, es decir el plácet. Resta saber cómo desarrollará su misión la aguerrida ex gremialista de los aeronavegantes, en medio de los cada vez más violentos choques verbales entre los dos países por la soberanía de las Malvinas, y en vísperas de los 30 años de la guerra.
Castro estaba volando ayer a Buenos Aires, donde sus amigos seguían intrigados por sus misteriosas actitudes desde la reunión que mantuvo con la Presidente en diciembre último. Para entonces, Carlos Cheppi, hombre del riñón del ministro Julio De Vido era nombrado su sucesor en la Embajada ante Venezuela. Pero al mismo tiempo, era ratificada como embajadora política en el Congreso, lo que significaba que le esperaba un nuevo cargo . Desde que se reunió con Cristina, “Alicia” dejó de atender su celular, y en su lugar respondían su secretaria o su hija, Miranda, que la acompañó en estas semanas de despedidas en el país caribeño. Allí comenzó su misión en 2006 en virtud de su estrecha relación con Hugo Chávez .
Para fin de año, Cristina también confirmaba los dichos de este diario. Que había decidido reponer el cargo de embajador en Londres, vacante desde que Federico Mirré, se jubiló del servicio exterior en 2008. De manera inexplicable, la Presidenta consideró que dejar vacante el puesto servía como protesta en el conflicto de soberanía. Llegó incluso a retirar del Congreso el pliego del ex secretario de Cultura José Nun a quien pensó enviar en reemplazo de Mirre. Evidentemente, la política de vacío no rindió frutos aunque sí su ofensiva diplomática internacional. Con todo, la Unión Europea, que considera a Malvinas como territorio británico es una de las más difíciles instancias de penetrar.
Ayer, la vocera de la Embajada británica en Buenos Aires, dijo que Londres daba “bienvenida a la decisión de nombrar un embajador argentino” allí. Agregó que “la Argentina es un país relevante” para ellos. También miembro del G-20 y con el cual compartían varias instancias de cooperación. De Malvinas, ni una palabra.
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