La morosidad de las familias se cuadruplica en Argentina: Milei dice que es un problema entre privados
Según datos oficiales, los atrasos en pagos de créditos de hogares se multiplicaron por cuatro en el último año. El Presidente ratificó que el Estado no intervendrá en deudas entre particulares.
La morosidad de las familias argentinas en el pago de créditos se multiplicó por cuatro en el último año, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicados en su informe de deudores.
Este fuerte aumento se da en un contexto de alta inflación, ajuste fiscal y caída del poder adquisitivo. Para muchas familias, cumplir con las cuotas de préstamos personales, tarjetas de crédito o financiaciones se volvió cada vez más difícil.
Ante este panorama, el presidente Javier Milei fue consultado sobre posibles medidas de alivio. Su respuesta fue clara: “Es un problema entre privados”. El mandatario rechazó cualquier tipo de intervención estatal, argumentando que las deudas se resuelven entre deudores y acreedores sin que el Gobierno actúe como intermediario.
¿Qué dicen los números oficiales?
El último relevamiento del BCRA, correspondiente al segundo trimestre de 2026, muestra que el porcentaje de deudores morosos en el segmento de familias pasó del 2,1% al 8,4% en doce meses. Se trata del nivel más alto desde la salida de la pandemia.
Los créditos más afectados son los personales y las tarjetas de crédito, que representan la mayor parte del endeudamiento de los hogares. En cambio, los préstamos hipotecarios muestran menor morosidad, aunque su stock es mucho más reducido tras años de escasa oferta.
Impacto en la vida cotidiana
Esta situación se traduce en llamadas de cobranza, recargos por mora, informes negativos en bases crediticias y, en muchos casos, la imposibilidad de acceder a nuevos financiamientos. Para las familias de ingresos medios y bajos, el efecto es directo: menos capacidad de consumo y mayor estrés financiero.
Desde organizaciones de consumidores se reclama alguna forma de regulación o facilidades de refinanciación. Sin embargo, el Ejecutivo mantiene la postura de no intervenir en contratos privados, en línea con su programa económico de libre mercado.
Qué opciones tienen las familias hoy
- Negociar directamente con el banco o entidad financiera una refinanciación de cuotas.
- Priorizar el pago de las deudas más caras (generalmente tarjetas) para evitar que sigan creciendo.
- Evitar tomar nuevos créditos si no hay certeza de poder cumplirlos.
- Consultar el propio informe de deudores en el BCRA para conocer el estado exacto de las obligaciones.
Expertos del sector financiero consultados por medios locales coinciden en que, sin una recuperación sostenida del salario real, la morosidad podría seguir aumentando en los próximos meses.
Según informó EL PAÍS, el rechazo a cualquier tipo de intervención oficial marca un punto de tensión entre la realidad económica de los hogares y la visión de política económica del Gobierno.
La morosidad no solo afecta el bolsillo de las familias, sino que también impacta en el sistema financiero, que registra mayor riesgo de cartera y reduce la oferta de crédito para el consumo.